Caries

Enfermedad multifactorial

La caries dental es una enfermedad multifactorial que implica una interacción entre los dientes, la saliva y la microbiota oral en el tiempo como factores del propio individuo y la dieta y la higiene bucal como principales factores externos. La infección se inicia con la acumulación de bacterias específicas sobre la superficie del esmalte, que elaboran productos ácidos que desmineralizan y disgregan el diente. Si el proceso no se detiene, el diente puede quedar totalmente destruido.

Una de las enfermedades bucodentales más comunes

Tradicionalmente, se ha implicado al Streptococcus mutans como el principal microorganismo responsable de la caries dental. Existen otros microorganismos como los de los géneros Lactobacillus, Actinomyces y otros tipos de Streptococcus que también participan, pero su rol es de menor importancia.

La caries es una enfermedad multifactorial y puede depender de diferentes factores:

  • La ingesta de alimentos y bebidas con alto contenido de azúcar.
    Comer entre horas.
  • Una dieta con una alta presencia de carbohidratos fermentables.
  • Técnicas de higiene bucal erróneas, como la falta de cepillado dental, el uso de pastas dentales inadecuadas o la ausencia de hilo dental o cepillos interproximales.
  • La disminución del pH de la saliva.
  • Dejar pasar mucho tiempo entre las ingestas y el cepillado. Cuanto más tiempo pasa, más posibilidades hay de que las bacterias ataquen y los ácidos afecten al diente.
  • La susceptibilidad genética heredada.
  • El consumo de determinados fármacos, que altera la composición del biofilm bucal y del pH de la boca, propiciando la aparición de caries.
  • En el caso de los niños más pequeños, dormir con el biberón con líquidos azucarados, también puede fomentar su aparición.
  • La edad, la salud general, los fluoruros, el grado de instrucción, el nivel socioeconómico y experiencias pasadas de caries.

Las técnicas de diagnóstico más comunes se basan en el análisis de los siguientes aspectos:

  • HISTORIA Y NATURALEZA DEL DOLOR:
    relación con las circunstancias de su presentación, duración y tipo de sensación experimentada por el paciente.
  • REACCIÓN A LOS CAMBIOS TÉRMICOS:
    se lleva a cabo en la consulta dental colocando un objeto frío o muy caliente sobre el diente.
  • REACCIÓN A LA ESTIMULACIÓN ELÉCTRICA:
    se realiza con una corriente continua de bajo voltaje. Esta prueba evalúa el grado de excitabilidad de los nervios de la pulpa inflamada.
  • REACCIÓN A LA PERCUSIÓN DEL DIENTE:
    una reacción positiva a la percusión indica que existe inflamación del tejido periodontal apical (tejido de sostén alrededor de la parte final de la raíz de un diente en concreto).
  • EXPLORACIÓN RADIOGRÁFICA:
    sirve para determinar la extensión de la lesión de caries y para determinar si la respuesta inflamatoria ha alcanzado el tejido periapical.
  • EXPLORACIÓN VISUAL:
    sirve para determinar la localización y la extensión de las lesiones.
  • PALPACIÓN DE ÁREA CIRCUNDANTE:
    si la palpación del área periapical produce dolor, significa que la inflamación ha alcanzado el tejido que rodea el ápice del diente.